Estudios clínicos han mostrado que la hiperhidrosis o sudor excesivo afecta en un 70 por ciento la autoestima y la interacción social cotidiana de las personas. La mala noticia: en época de calor, se incrementa.
Este trastorno tiene un impacto negativo en las relaciones con familiares y amigos, actividades deportivas y desenvolvimiento en lugares públicos. Se sabe que un 26 por ciento de las personas que lo padecen se ha encontrado en alguna situación incómoda por culpa de su sudor. Además, puede perjudicar el desempeño laboral y la productividad.